La Auditoría Superior de la Federación (ASF) anunció un cambio sustancial en su metodología de revisión de los recursos federales erogados. El organismo dio de baja 332 auditorías contempladas en el Programa Anual de Auditorías relativo a la Cuenta Pública 2025, correspondientes al primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo, para reagruparlas en un número menor de auditorías integrales.
La ASF explicó que, con este ajuste, en lugar de realizar múltiples auditorías con enfoques separados a un mismo ente público, los auditores llevarán a cabo una sola revisión que integre diversos procedimientos, abarcando tanto el cumplimiento como el desempeño. Como ejemplo, se eliminaron 31 auditorías previstas para Pemex y sus filiales —que incluían temas como la deuda petrolera, la gestión de refinerías y recuperaciones por siniestros en instalaciones marinas— para sustituirlas por una única auditoría integral de la petrolera.
En la publicación del Diario Oficial de la Federación (DOF), el ente fiscalizador, dirigido por Aureliano Hernández Palacios Cardel, subrayó que estas nuevas auditorías integrales agruparán todas las revisiones programadas para una misma entidad. Según la ASF, esto permitirá consolidar las observaciones y acciones derivadas de la fiscalización en un solo informe de resultados, optimizando el proceso. Asimismo, señaló que, por primera vez, se auditará a la totalidad de las dependencias federales.
Adicionalmente, la ASF destacó que se fiscalizará de forma total el sector aduanero, revisando el 100% de las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (Asipona), un punto crítico debido a los antecedentes de corrupción y el tráfico de combustible conocido como huachicol fiscal.