México atraviesa un momento decisivo dentro de la reconfiguración económica global. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la presión sobre las cadenas de suministro y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han colocado al país en el centro de las discusiones sobre manufactura, logística e inversión.
Durante el panel “Cuando el mundo se reordena, México avanza: inversión y oportunidades estratégicas”, organizado en el marco del Foro de Emisoras 2026 de la Bolsa Mexicana de Valores, representantes de empresas como Toyota de México y Fibra Prologis coincidieron en que el país mantiene ventajas estructurales para atraer capital, aunque enfrenta rezagos que podrían limitar su potencial. La conversación giró en torno a infraestructura, certeza jurídica, seguridad y la presión geopolítica derivada de la competencia entre Estados Unidos y China.
Lizette Gracida, vicepresidenta de Asuntos Institucionales y Comercio Exterior en Toyota de México, explicó que la industria automotriz vive una transformación inédita en un siglo, impulsada por la electrificación y la digitalización de la movilidad. Señaló que Toyota busca evolucionar de una automotriz tradicional a una empresa de movilidad con soluciones diversificadas para distintos mercados.