El dirigente nacional del Sindicato Minero, Napoleón Gómez Urrutia, celebró que el gobierno mexicano haya ratificado el Convenio 176 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), referido a la salud y seguridad en las minas. Según Gómez Urrutia, esto representa un paso fundamental para obligar a las empresas de una de las industrias más riesgosas del mundo a invertir en prevención y evitar tragedias como la de Pasta de Conchos.
Gómez Urrutia recordó que desde noviembre de 2018, durante su gestión como senador de Morena, impulsó la adopción de este convenio internacional para salvaguardar la vida de los trabajadores. Finalmente, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum concretó la ratificación ante la OIT el pasado viernes.
Con el Convenio 176, el Estado mexicano y el sector empresarial se comprometen a asegurar que las labores mineras se desarrollen en entornos seguros, dignos y libres de riesgos. El dirigente subrayó que estos instrumentos internacionales adquieren un rango similar al de la Constitución Política.
Asimismo, denunció que existieron presiones de grandes consorcios, citando específicamente a Grupo México, para evitar la ratificación, ya que el convenio obliga a eliminar o reducir al mínimo los riesgos laborales, lo que implica una inversión económica en equipo e instalaciones que algunas corporaciones han evitado para priorizar sus ganancias.
El Sindicato Minero vigilará el cumplimiento de este acuerdo y exigirá investigaciones jurídicas ante cualquier accidente para determinar si hubo negligencia empresarial. Gómez Urrutia evocó la tragedia de Pasta de Conchos en 2006, donde murieron 65 mineros debido a condiciones deplorables, y comparó la situación con el caso de la mina Westray en Canadá, donde la implementación de leyes contra la negligencia criminal redujo drásticamente los accidentes.
Aunque señaló que México aún no llega a penalizar la negligencia criminal de la misma forma, afirmó que el marco regulatorio de la OIT ahora obliga al Estado mexicano a ejercer una vigilancia e inspección más rigurosa en las minas.