El choque entre la gobernadora María Eugenia Campos y la presidenta Claudia Sheinbaum podría cobrarle factura a los planes de Acción Nacional en Chihuahua y en otras entidades del país. La preocupación es expresada por panistas dentro y fuera del estado.
Los panistas de Chihuahua sabían que la detención del exfiscal César Jáuregui sería un problema para sus aspiraciones de mantener el control en el proceso electoral de 2027. Jáuregui quedó vinculado a proceso por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua por uso indebido de funciones del servicio público, bajo la causa penal 3055/2026. Actualmente está preso en el penal federal del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, por la acusación de traición a la patria que fincó un juez federal a petición de la Fiscalía General de la República de Ernestina Godoy.
Con las declaraciones de Maru Campos contra su exfiscal y el renovado escrutinio mediático sobre la gobernadora, Bonilla Mendoza se encuentra en una encrucijada. Puede respaldar al exfiscal y pelearse con Campos, o respaldar los comentarios de la mandataria y la dirigencia nacional del PAN, entrando en conflicto con un aliado en apuros.
La preocupación también está en los números: más de una encuesta señala que Morena mantiene una ventaja de 5 puntos en la intención de voto en Chihuahua, que aumenta a 9 o 10 puntos si se agrega el nombre de Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez. En Morena explican así la acusación por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa contra Ariadna Montiel, quien en este conflicto ni la debe ni la teme.
Sheinbaum evita confrontarse con Maru Campos y afirma que la relación es “institucional”. Además, Campos había visitado otros estados para ayudar a la organización de Acción Nacional en el norte del país, ante la aparente desesperación de la estructura nacional por la falta de control. En Baja California, el conflicto sobre recibir en el partido al comunicador Gustavo Macalpin mantiene una tensión latente entre la dirigencia nacional y la estatal, por lo que Campos se presentaba como mediadora dispuesta a apoyar perfiles como el de Verónica Ruffo, hija de Ernesto Ruffo.
Ahora los panistas deben considerar si incluir a Campos en sus planes futuros no los pone en conflicto directo con la Presidencia de la República y con los electores. Hay quienes predicen que el tema de la supuesta traición a la patria podría usarse en otros estados, como Querétaro, para cuestionar a los panistas que busquen alguna de las otras 16 gubernaturas en juego y si actuarían de la misma manera que Jáuregui o Campos.