La policía y fuerzas de seguridad de Estados Unidos desplegaron un operativo alrededor de la Casa Blanca, tras reportes de disparos en la zona.
El incidente obligó al cierre de accesos cercanos y a reforzar la vigilancia en el perímetro del complejo presidencial con apoyo de la Guardia Nacional.
El presidente Donald Trump se encontraba dentro de la Casa Blanca al momento del incidente, mientras mantenía conversaciones relacionadas con las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El mandatario ha insistido en los últimos días en que un posible acuerdo con Teherán sigue en discusión, en medio de nuevas tensiones en Medio Oriente.